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¿Cómo prevenir los accidentes más comunes en el colegio?

Escrito por Roblemed | 3/07/18 18:06

Ahora que estamos en las primeras etapas del ciclo académico, toma en cuenta cuáles son los accidentes más comunes en la escuela. Recuerda asegurarte a ti y a tu familia para evitar cualquier emergencia.

La infancia y adolescencia es una etapa de mucha energía en la que niños y jóvenes están más activos en la escuela, corren, juegan, bailan, lo cual los coloca en riesgo de sufrir un accidente.

De acuerdo con la estadística, los percances ocurren mayormente durante el recreo, aunque también pueden presentarse en los salones y a la hora de la salida. Estos son los accidentes en el colegio más comunes, los cuales debemos prevenir:

Sangrado de nariz. Esto ocurre cuando los niños al jugar se golpean la cara, o reciben una lesión producto de un balonazo o codazo. Al momento de la hemorragia se debe detener la misma colocando un tapón en la nariz, con una gasa. Ya sea que pare la hemorragia o no, lo recomendable es buscar ayuda médica para atender al niño.

Golpes en la cabeza. Son lesiones muy frecuentes en los escolapios, en la mayoría de los casos no son de gravedad, dado que el cráneo protege al cerebro. Cuando no son de consideración, suelen producir heridas, contusiones, moretones y abultamiento en la zona afectada. Con un poco de hielo y una pastilla contra el dolor bastará; sin embargo, habrá que vigilar el comportamiento del niño en las siguientes 24 horas para evitar que haya fiebre, convulsiones, exceso de sueño, dolor incesante, lo cual representará una emergencia médica.

Moretones (hematomas). Aparecen por golpes menores que sufren los niños ante caídas, contacto físico o juegos pesados. Los lugares comunes de aparición son piernas, brazos, espalda, rodillas. Su presencia no conlleva signos de alarma y puede tratarse con un poco de hielo sobre el área afectada. Hay que acudir con un médico sólo si el moretón no desaparece en dos semanas, o el dolor permanece.

Luxaciones. Se define a una luxación cuando dos o más huesos se separan de una articulación. Para atender esta lesión, habrá que inmovilizar la parte lastimada y llevar al menor al doctor, quien valorará la afectación y determinará el tratamiento a seguir.

Raspaduras. Caídas leves son las que generan raspones en codos y rodillas de los pequeños, sin mayor complicación que un sangrado moderado. Lo recomendable es asear la lesión con agua y jabón para quitar restos de tierra o polvo. Posteriormente se debe aplicar alcohol o mertiolate para detener el sangrado y se puede colocar una gasa. En caso que el sangrado no pare, llamar a un doctor.

Esguince. Por lo general esta lesión es más frecuente en los tobillos, producto de una torcedura al caminar o saltar. Se da cuando la articulación tiene un movimiento anómalo y se daña el ligamento. Para este caso, lo mismo que en la luxación, el niño debe ser atendido por un doctor, quien podrá recetar pastillas para el dolor y descanso.

Fractura. Representa una de las lesiones más graves, aunque por el crecimiento de los huesos de los niños, sanan mucho más rápido. Las más comunes son de codo, brazo, tobillo, falanges o clavícula. Si la fractura es leve, el menor deberá permanecer con la zona inmovilizada durante un mes, pero si es expuesta o grave, deberá requerir incluso cirugía.

Recomendaciones

La prevención de accidentes en menores es uno de los puntos clave para que los pequeños eviten dañar su cuerpo a la hora en que están en el colegio.

Para esto, los niños deberán evitar correr en los salones o en pasillos, no practicar juegos violentos ni empujar a sus compañeros, bajar las escaleras con cuidado, evitar pararse en las sillas, no abrir las puertas bruscamente y no arrojar objetos en el salón de clases.

Además, la importancia de adquirir un seguro médico que proteja a toda la familia es tal que evitará desembolsar dinero a la hora de atender lesiones que presenten los niños cuando van a clases.